Es posible que muchas personas hayan aprovechado el confinamiento para iniciarse en la práctica del yoga. Antes de sumergirse en el mundo de las posturas y de plantearse retos físicos que nada tienen que ver con la esencia de esta técnica, puede ser útil recordar algunos consejos básicos que, por otra parte, siguen resultando interesantes para los ya practicantes.

Tenerlos en cuenta evita lesiones y contribuye a una mayor comprensión del yoga.

EVITA EL PERFECCIONISMO

En yoga no se busca la perfección. Al contrario, invita a desarrollar una gran benevolencia con uno mismo, pues se descubren muchas limitaciones y miedos. Aceptarlos sin exigirse mejoras es el primer paso para ir superándolos de forma natural.

Las sorpresas llegarán por sí solas. Un poco de sentido del humor ayuda a relativizar y a cultivar una sana humildad.

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RESPETA TU CUERPO

Es importante aprender a conocerse para evitar lesiones:

  • Nunca forzar. Cada cuerpo es distinto y cada día es distinto, a veces se está más tenso o más cansado. Nadie mejor que nosotros mismos puede saber cuándo un movimiento o una postura sobrepasan nuestras posibilidades en ese momento.
  • Saber escucharse y respetarse es uno de los aprendizajes que regala el yoga.
  • Conectar con la postura. Aunque existen unas indicaciones básicas sobre cómo colocar el cuerpo correctamente en cada postura, se trata de encontrarse cómodo en ella, notando cómo fluye la energía y no cómo se bloquea en el esfuerzo.

Para saber si estamos haciéndolo bien podemos tener en cuenta podemos recordar lo que decía B.K.S. Iyengar en su libro Luz sobre el yoga. Una práctica de yoga correcta «proporciona ligereza y alegría al cuerpo a la par que a la mente, acompañada de una sensación de unidad de cuerpo, mente y alma».

7 PAUTAS PARA PRACTICAR YOGA DE FORMA CÓMODA Y SEGURA

  1. Practica con el estómago vacío.
  2. Hazlo temprano por la mañana o a última hora de la tarde. Por la mañana puedes realizar una serie de saludos al sol o incluir posturas que te activan; por la noche, asegúrate de incluir varias posturas yin o de descanso, que te ayuden a relajarte.
  3. Antes de empezar la práctica, vacía la vejiga urinaria y evacúa los intestinos.
  4. Relaja los músculos faciales durante toda la sesión.
  5. Mantén los ojos abiertos hasta familiarizarte con el yoga.
  6. Respira por la nariz y regularmente.
  7. Al final de la práctica, túmbate en Savasana diez minutos para integrar la práctica y aprovechar sus beneficios.

Fuente: Cuerpo y Mente